Tras un fuerte bostezo los ojos se le llenaron de lágrimas y cuando los abrió nada había cambiado. Nada salvo la distorsión de los objetos y el paisaje que apenas percibía.
-Al menos es un punto de vista diferente -pensó.
Tras un fuerte bostezo los ojos se le llenaron de lágrimas y cuando los abrió nada había cambiado. Nada salvo la distorsión de los objetos y el paisaje que apenas percibía.
-Al menos es un punto de vista diferente -pensó.
Categorías: Calma
Etiquetado: bostezos, distorsión, dudas, lágrimas, vacío
2 respuestas hasta el momento ↓
Pekas // Octubre 30, 2008 a 12:39 pm |
Un buen punto de vista y de mirar las cosas desde otra perspectiva…
))
Pareces catalán… dejando caer los microrelatos tan lentmente….
)))
Me gusto volver a leerte…
))
Ramón // Octubre 30, 2008 a 10:29 pm |
Gracias Pekas.
Casi soy catalán y, además, dicho por un catalán es todo un halago.