Hay sitios donde mejor no estar
Abril 15, 2008 por Ramón
No había nada que hacer. Estaba muerta y ahora sólo le quedaba salir corriendo del despacho antes de que llegara alguien y le colgaran el asesinato. Sacó el pañuelo y limpió el pomo, con la mirada fija en su hermosa melena esparcida por el suelo. Abrió la puerta y sólo vio oscuridad porque, como todo el mundo sabe, los gorilas siempre golpean en el estómago.
Guau, me he quedado impresionado.
Micro-relatos.
Bastante bien, Pero en ved, de micro, hazlos mas extensos, que sino tus admiradores, como yo, nos quedamos con ganas de más.
Un beso.
Héctor.
Salió corriendo, huyendo sin destino, nerviosa, agarrotada, agitada. De repente cayó en la cuenta que había olvidado algo en la habitación. ¡Vaya! Había que volver. ¿Seguro? ¿Y si…?