Repentinamente sintió el irrefrenable deseo de hacerlo, así que lo hizo. Después, no fue capaz de quitarse la extraña sensación de que, quizá, no debía haberlo hecho.
Categorías: Inquietud Etiquetado: deseo, duda, impulso
nacho // Marzo 12, 2008 a 10:05 am | Responder
genial!
Pokol // Abril 21, 2008 a 7:31 pm | Responder
me encanta la exasperación de la indecisión y la duda del acto en palabra
Fer // Abril 22, 2008 a 9:03 am | Responder
Pero si no lo hubiera hecho se habría arrepentido de por vida. Lo pensó así dos veces y por fin descansó.
Nombre
Correo
Sitio Web
Recibir subsiguientes comentarios por correo.
3 respuestas hasta el momento ↓
nacho // Marzo 12, 2008 a 10:05 am |
genial!
Pokol // Abril 21, 2008 a 7:31 pm |
me encanta la exasperación de la indecisión y la duda del acto en palabra
Fer // Abril 22, 2008 a 9:03 am |
Pero si no lo hubiera hecho se habría arrepentido de por vida. Lo pensó así dos veces y por fin descansó.