Hamada

El momento oportuno

Enero 25, 2008 · Dejar un comentario

En el azul del cielo se recortaban las siluetas de dos grandes bloques de granito que proporcionaban sombra a las lagartijas. El calor aumentaba y los grillos, a lo lejos, iniciaban su cántico intentando conjurar a los rayos de Sol.Una de las lagartijas salió, repentinamente, del refugio que procuraban las rocas. Aceleró hasta alcanzar gran velocidad. Mantuvo la velocidad durante unos segundos y, súbitamente, abrió las patas perdiendo el contacto con el suelo y planeando paralela al suelo. Antes de que empezara a perder velocidad y altura, una fuerte sacudida la proyectó hacia el cielo y, allí, describiendo una gran parábola, con las patas extendidas y la cola arqueada hacia arriba, la lagartija se sintió volar y una mueca extraña en sus mandíbulas recordaba una sonrisa de satisfacción.Mientras, en el suelo, un desconcertado jabalí se preguntaba qué había golpeado la parte darriba de su hocico mientras corría velozmente alejándose de un grupo de perros que, finalmente, habían parecido perder el rastro.

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